Cuánto sabemos de este tipo de joyas, que caracterizan a esta cultura, y que nos permiten apreciar en la actualidad un estilo de orfebrería emblemática que caracteriza a esta sociedad originaria.

El pueblo mapuche conocía la metalurgia de manera incipiente en época prehispánica. Sin embargo, la mayor riqueza de estilos, forma y técnica dentro de ésta, se desarrolló a partir del contacto araucano – español, cuando plateros españoles aportan conocimientos de orfebrería en plata. Esto permitió que el pueblo mapuche desarrollara hábilmente con sello y estilo propio lo que se denomina en la actualidad platería mapuche.

Dichos objetos eran confeccionados a partir de la fundición de cubertería y monedas de plata, producto de un intercambio comercial basado en el ganado a cambio de monedas. A partir de 1882 las monedas contienen plata y níquel, material del cual se comienza a confeccionar la llamada “plata araucana”.

La prosperidad del pueblo mapuche trajo como costumbre que cada cacique contara con su propio platero, el cual confeccionaba las piezas para la familia, como aquellas de uso cotidiano (pipas, mates, peines); artículos de apero del caballo (fustas, estribos y espuelas), pero sobre todo bellas alhajas para las mujeres lo que dio renombre a esta platería.

El boom de la platería mapuche perduró aproximadamente hasta 1930. Y en la actualidad, con afán de recuperar la tradición, han surgido artesanos dedicados a reproducir y recrear piezas antiguas.